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sábado, 19 de enero de 2013

The master

The Master


De todas los jovenes directores norteamericanos que despuntaron en los años 90 sólo hay, en mi opinión, dos que han llegado a cuajar como lo que son ahora, grandísimos directores y creadores dentro de lo que llamamos el arte cinematográfico. Uno de ellos es Darren Aronofski y el otro es el responsable de esta película, Paul Thomas Anderson.

"The master" (2012) es su última obra, la cual nos cuenta la reláción entre Freddie Quell (Joaquin Phoenix) un veterano de la Segunda Guerra Mundial psicótico, alcohólico y obsesionado por el sexo y Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman), el cual es el gran pope de una especie de secta religiosa que está surgiendo en los Estados Unidos y que toma a Freddie como discípulo, intentando guiarle dentro de las directrices de su corriente existencialista. 

Lo primero que tengo que decir a la hora de valorar esta película es que antes de verla tenía unas expectativas altísimas respecto a ella, tanto por las anteriores películas de Anderson, como por todo lo que había oído de la crítica especializada. Sin embargo la película tiene un problema, te muestra únicamente parte de sus valores cinematográficos. Me explico, los dos actores principales, las dos cabezas visibles en la mayor parte del metraje, están simplemente sensacionales y la puesta en escena y dirección de Anderson son de lo mejor que he visto en toda mi vida. Sin embargo, estas escenas que representan los actores y que están tan bien dirigidas provienen de un guión excesivamente hermético, repetitivo en demasiadas ocasiones, en el que la historia fluye con cuentagotas y que, personalmente, no llega a enganchar en ningún momento.

Esto hace que haya salido del cine con un regusto amargo, pensando que he visto una de las mayores proezas cinematográficas que recuerde, pero que sin embargo, no he llegado a disfrutar con esta película a la que en todo momento parece que le falta algo. Todo ello ha conseguido que sea una cinta que tengo que volver a ver en unos meses, seguramente entonces pueda valorarla en su justa medida.

Lo primero que llama la atención de la película son las grandiosas actuaciones de la pareja protagonista, Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman. Resulta difícil imaginar a otros actores en semejantes papeles tras la exhibición que nos presentan ambos artistas. Y si bien es la primera vez que Phoenix actúa para Anderson, Hoffman es el actor fetiche del director ya que, excepto en "Pozos de ambición" ("There will be blood"; 2007), ha trabajado en todas las películas del mismo.

Además de los dos protagonistas hay que destacar la actuación de Amy Adams como Peggy, la mujer de Lancaster Dodd, la cual refleja muy bien la fingida sumisión que su papel, como mujer del gran hombre requiere.

Sin embargo, la aportación más importante de la película al arte cinematográfico viene de su director, Paul Thomas Anderson, el cual al igual que en sus anteriores películas realiza una labor para la que me faltan las palabras de elogio y, quizás, los conocimientos necesarios para poder juzgar convenientemente su labor. Si tengo que resumirlo en una única palabra sería la siguiente: maestría. Maestría para ejecutar los planos secuencia, para realizar una puesta en escena sencillamente gloriosa y para crear una ambientación y una atmósfera absolutamente realistas. Realismo que impregna toda la película y que nos recuerda en algunos aspectos a algunas películas del mítico director Erich Von Stroheim, en especial a su obra más recordada, "Avaricia" ("Greed" Erich Von Stroheim, 1924). Casualmente (o no), en ambas películas hay una escena que se desarrolla en el desierto de Arizona.

Todo ello nos lleva a pensar lo siguiente, ¿falla algo en esta película?. Pues sí, algo falla que hace que, en mi opinión, esta gran película no llegue a alcanzar la nota que por otros de sus aspectos merecería. Ese algo, como ya dije anteriormente es el guión, escrito por el propio director, el cual lastra el ritmo de la película en la mayor parte de sus 135 minutos de duración.

Otras películas de este gran director son: "Sidney" ("Sidnay", 1996), "Boogie nights" ("Boogie nights", 1997), "Magnolia" ("Magnolia", 1999) o "Pozos de ambición" ("There will be blood", 2007).

Uno de los aspectos que más me llamaron la atención fue el uso de la música, la cual, compuesta por Johnny Greenwood, ayuda a crear esa atmósfera desasosegante y ligeramente malsana de la película. Se trata de una música extraña, como un soniquete que se te mete en la cabeza y que a veces llega a tapar ligeramente los diálogos como reclamando su presencia dentro del film.

Otro aspecto que destaca, es ver reflejado en una película americana la vida supuestamente idílica del país tras la segunda guerra mundial, de una forma tan dura, perversa y real. Algo a lo que no hemos estado acostumbrados ya que casi todas las películas del Hollywood clásico de esa época (si exceptuamos las adscritas al género negro) nos han mostrado una Norteamérica cuyos habitantes vivían en una especie del jardín del Eden y en la que los veteranos de la segunda gran guerra se reincorporaban a sus vidas como si viniesen de una excursión por el campo, un poco más larga de lo habitual.

Todas las cualidades de esta obra no pasaron desapercibidas para el jurado del pasado Festival de Venecia, ya que le otrogó los premios al mejor actor (ex-aequo para los dos protagonistas) y al mejor director. Así mismo el jurado Fipresci le otorgó el premio a la mejor película en el mismo festival.

En definitiva, no es una película para pasar el rato, si no que se trata de una obra de arte cinematográfica que quizás, como muchas de las grandes obras, deba reposar unos cuantos años para que se la pueda valorar como se merece.

Gabriel Menéndez Piñera 









 



miércoles, 16 de enero de 2013

Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal.






         Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal.

  Hace unas semanas que mi pequeña colección de películas se ha visto aumentada por una nueva adquisición. Se trata de la edición en Bluray de la cuatrilogía del ya mítico aventurero más famoso de todos los tiempos, Indiana Jones.

   Indiana Jones es un personaje por todos conocido, salido de la portentosa imaginación de George Lucas en 1973. Este aventurero arqueólogo, interpretado por Harrison Ford, ha sido protagonista de cuatro entregas dirigidas por Steven Spielberg entre 1981 y 2008.

  Su inconfundible vestimenta, sus azarosas campañas arqueológicas, su peculiar sentido del humor y sus siempre hermosas acompañantes femeninas han hecho de este personaje ficticio uno de los más populares y queridos entre el público joven y adulto.

   He disfrutado enormemente volviendo a ver cada una de sus tres primeras aventuras, recordemos: "Indiana Jones en busca del arca perdida"(1981); "Indiana Jones y el templo maldito" (1984); "Indiana Jones y la última cruzada" (1989). Sin embargo, esta última ,a pesar de la larga y entusiasta espera, me ha dejado un extraño sabor de boca.




  En 1957 el Area 51 de Nevada, ( base militar siempre rodeada de misterio y ligada a los fenómenos extraterrestres) un Indiana Jones al que encontramos secuestrado (no sabemos ni cómo ni por qué), es instigado por la coronel soviética Irina Spalco ( Cate Blanchett) a encontrar en uno de los hangares el cuerpo del "extraterrestre de Roswell". Una vez les ha entregado el cuerpo huye. Eso si, huye poniendo en práctica una artimaña que no habíamos visto en ninguna de las anteriores secuelas; y es que Indi en esta ocasión sale despedido por el estallido de una explosión nuclear encerrado en un frigorífico. No os digo más, pero creo que con esto podréis ir haciéndoos una idea de por dónde va la película.

   Un vez en la universidad en la que continúa impartiendo clases y a la que regresa tras su huida, allí le espera el joven Mutt (Shia LaBeouf), quien le pide ayuda para encontrar a un antiguo colega de ambos que ha desaparecido en Nazca mientras buscaba un cráneo de cristal.

  Así ponen rumbo a Perú donde comienzan la búsqueda de Oxley (John Hurt). Siguiendo sus pasos Indiana y Mutt encuentran el famoso cráneo, pero su buena fortuna será efímera ya que a su vez son encontrados por agentes soviéticos quienes les arrebatan el cráneo (ya que aseguran posee poderes extraterrestres que les son necesarios para ganar la guerra fría) y que les conducen a un campamento donde se reencontrarán con Oxley pero también con Marion Ravenwood (Karen Allen), antigua amante del doctor Jones junto a la que protagonizaba la búsqueda del "Arca perdida".



  El periplo con el que continúa la película es digno de ver. Acción, acción y más y más acción corre a raudales por la pantalla. Eso si, acción "made in Spielberg",o lo que es lo mismo, imágenes virtuosamente rodadas y con un montaje magistral que hace que sus 125 minutos de metraje pasen volando. Además con el fin de fidelizar el espíritu de sus predecesoras se limitaron los efectos generados digitalmente.
   Lástima que la historia no acompañe tan vistosa puesta en escena (que aunque un tanto exagerada funciona perfectamente) ya que a los numerosos anacronismos se suman un guión falto de claridad, lo que se traduce en un desarrollo un tanto forzado. Y es que por momentos una no sabe si está viendo "Tarzán",  "Expediente X" o "Cuando ruge la marabunta".



   Harrison Ford , aunque un tanto "talludito" tras 19 años sin azotar el látigo, emociona al público reencarnando al aventurero y una mala malísima Cate Blanchett llena la pantalla con otra interpretación brillante, aportando junto con Ford el poco verismo interpretativo que el film posee. 
  Con el fin de entroncar con la primera entrega de la saga, vemos a Indiana  pulular por el hangar en el que se depositaba el Arca de la Alianza (que aparece de refilón en una escena) y además se incorpora de nuevo al elenco Karen Allen. Una decisión, imagino, fundamentada en finalizar la saga dejando al personaje, digamos, aposentado. Sin embargo, ya Allen no convencía años atrás ni con su hermosa cara de muñeca pecosa y desde luego que unos cuantos kilos, años y arrugas de más, no ayudan  en absoluto a que su personaje y su historia de amor caduca resulten creíbles.

  Curioso es por otra parte el personaje de Mutt, una suerte de extraño homenaje al Marlon Brando de "Rebelde".
   Otros personajes como el profesor Mac (Ray Winstone) oscilan durante todo el film entre la traición y lealtad a su amigo, llegando a cansar y a confundir con tanto vaivén y sin que el personaje realmente aporte un peso significativo dentro de la trama.
   En definitiva, la cinta carece de una relación significativa entre los protagonistas y hace que siendo estos numerosos, adolezca de personalidad propia. 
  Además, ese humor al que estábamos acostumbrados queda supeditado a lo puramente anecdótico, haciendo perder fuerza y gancho al personaje.







   John Williams toma las riendas de la banda sonora nuevamente para dar vida al personaje. Colaborando con Spielberg y Lucas una vez más recurre a ese leitmotiv tan característico y por todos conocido que evoca al héroe. 

   Personalmente eché en falta entre tanto colorín , la sencillez de las películas anteriores donde primaba la simple aventura, el humor o la inocencia de un personaje en mi opinión denostado por completo en esta entrega. Como ya comentaba más arriba, a la necesidad de darle un final a la saga, se suma el de darle una historia en la que se desarrolle ese final. El resultado es que ninguna de las dos premisas son medianamente creíbles ni conseguidas, resultando una película pesada, artificiosa y en definitiva que desvirtúa un poco el espíritu que Indiana Jones tenía en nuestros más jóvenes recuerdos.


                                                                                   Carlota García Fernández.

viernes, 11 de enero de 2013

AMOR





                                                                      AMOR 

     Recién salida del cine tras ver esta película, he de decir que escribo esta crítica mientras aún me tiemblan las piernas de la emoción tras ver semejante obra de arte cinematográfica.

    Georges (Jean-Louis Trintignant) y Anne (Enmanuelle Riva) son una pareja de músicos quienes tras una vida plena han llegado juntos a la vejez. Su única hija Eva (Isabelle Huppert) vive alejada de ellos en Gran Bretaña con su familia.Una mañana, Anne sufre un infarto cerebral a consecuencia del cual pierde parte de su movilidad, comenzando así una degeneración física y mental que obliga a Georges a hacerse cargo por completo de su cuidado. Ésta es la trama escrita y dirigida en 2012 por el director austriaco Michael Haneke, trama que magistralmente destapa al inicio de la misma, desvelando el final en la primera escena y  liberándonos así de la incertidumbre de vislumbrar el desenlace. Así, podemos centrar nuestra atención en adentrarnos en el momento concreto de la vida de los protagonistas que el film retrata.
   Se trata de una historia sencilla, de un drama familiar como el que acontece en multitud de familias cuando una parte de ésta llega a la vejez. La grandeza de esta obra no reside tanto en lo qué se cuenta sino en la maestría con la que se hace.




   Con el apartamento parisino en el que reside la pareja como único escenario, la cámara se mueve por éste silenciosa, mostrándonos un hogar lleno de recuerdos de una vida ligada al trabajo, a la familia pero sobre todo a la convivencia. Filmada con apabullante sencillez, el director se recrea en largos planos fijos que nos revelan la intimidad existente entre la pareja, introduciéndonos en la rutina de ambos, llegando en ocasiones a hacernos olvidar que está presente. A esto se suma la casi inexistencia de acompañamiento musical, que escuetamente aparece en forma de pequeños fragmentos de piezas clásicas de piano de Schubert, Beethoven y Bach, para dejar paso a las miradas, a las caricias, al silencio, todos ellos con sus propios lenguajes que nos hablan mas allá del sonido.





  La pareja de actores lleva su papel a unas cotas de realidad tan altas que se crea un vínculo entre ellos que traspasa la pura ficción.
  Enmanuelle Riva interpreta a una antigua profesora de piano a la que la enfermedad postra en una cama mientras poco a poco la va despojando de su vitalidad física e intelectual.Un papel realmente soberbio en el que vemos como su persona degenera en la senectud con una verosimilitud arrolladora.
  Jean-Louis Trintignant por su parte da vida a un amante esposo que a partir de ese momento se dedicará en cuerpo y alma al cuidado de su esposa hasta la extenuación, haciendo gala de una madurez artística que su larga trayectoria le otorga.
   Isabelle Huppert, habitual de las películas de Haneke, interpreta a la hija de ambos, que por el contrario al intenso amor que se profesan sus padres, mantiene un matrimonio permisivo en infidelidades y una relación distante de sus hijos; motivos éstos por los que no entiende la dedicación por parte de su padre y el bienestar que a su madre le proporcionan sus cuidados más allá de la geriatría profesional.



   "Amor" es como su propio nombre indica, una historia de amor (valga la redundancia) y ésto queda reflejado en cada palabra que Anne y Gerard se dedican. Y es que cada diálogo entre ellos empieza en un "por favor" y termina en un "gracias", incidiendo así en el respeto, la dignidad y la cordura emocional (esa que tanto escasea en estos días) que ambos se profesan tras toda una vida juntos, hasta el último de sus días.

  El tiempo es un elemento curioso dentro del film, ya que en ningún momento se revela su paso. Haneke dota a la cinta de un ritmo lento en el que los personajes van envejeciendo hasta llegar a un final arrebatador y bucólico a partes iguales.
  A pesar del ritmo lento ( lento y aburrido no son sinónimos), durante sus ciento veintisiete minutos se generan situaciones de cierto suspense, debido a los movimientos de cámara que persiguen a los personajes por el apartamento y a la incertidumbre de las situaciones derivadas de la llegada de un momento de la vida en el que las inseguridades, la indefensión y la dependencia forman parte del día a día.




   La película en todo su conjunto crea conciencia, nos hace mirar al futuro y genera sentimientos diversos, en ningún caso manipulados, derivados de una situación que como ya comentaba en un principio sucede al culminar la vida de cada persona llegada una edad.

  El film ha sido galardonado con la Palma de Oro de Cannes de 2012, como ya ocurriera en 2009 con "La cinta blanca"(su película más aclamada hasta el momento) y está nominada a diversos premios entre los que se encuentran cinco categorías de los Oscar.

   Un largometraje realmente digno de ver y una nueva muestra de cómo con pocos elementos se puede hacer muy, muy buen cine.

                                                                                                           Carlota García Fernández.



miércoles, 2 de enero de 2013

Pulp Fiction





                                                            Pulp Fiction


Pulp: revista o libro de contenido oscuro y característicamente impreso sobre papel no     procesado.

   Ringo, alias "Pumpkin" (Tim Roth) y Yolanda, alias "Honeybunny" (Amanda Plummer) son una dos atracadores de poca monta que desayunan en un café mientras hacen planes de futuro como cualquier pareja normal. En el curso de sus conversaciones, deciden atracar el establecimiento.


    -¡Todo el mundo quieto, esto es un atraco!-
    -¡ Y como algún jodido capullo se mueva, me cago en la leche, me pienso cargar hasta el último de vosotros!-



   Con este impactante comienzo, con claras referencias a su guión para "Asesinos Natos"
( "Natural Born Killers", 1994) de Oliver Stone, da comienzo el segundo y más representativo film del director Quentin Tarantino: "Pulp Fiction" (1994).

  Esta escena sirve también de prólogo y epílogo a los tres capítulos en los que se divide la historia:
  
    1- "Vincent Vega y la esposa de Marsellus Wallace".
         Jules (Samuel L.Jackson) y Vincent Vega (John Travolta), son dos sicarios que trabajan a las órdenes del mafioso Marsellus Wallace. Mientras se encaminan a realizar un "trabajo", consistente en recuperar un misterioso maletín, charlan sobre como el segundo de ellos ha de entretener a Mia (Uma Thurman), la chica del jefe, mientras este está fuera.

   2- "El reloj de oro".
       Butch (Bruce Willis) es un boxeador acabado que comparte su vida con su chica Fabienne (María de Medeiros) y un viejo reloj familiar. Además es otro de los esbirros de Marcellus y con éste acuerda perder un combate a cambio de dinero. En el último momento Butch, llevado por el orgullo, decide ganar el combate y huir con el dinero, lo cual provocará toda una serie de inesperados acontecimientos.
  
    3- "La situación con Bonnie".
      Tras recuperar el maletín y llevarse consigo a uno de los secuaces, Jules y Vincent le disparan accidentalmente en el coche en el que viajan, dejando éste lleno de sangre, lo que les impide seguir su camino con discreción. En busca de ayuda hacen una parada en casa de Jim (Quentin Tarantino), pero su mujer Bonnie está a punto de llegar, por lo que han de deshacerse del vehículo con la ayuda del Sr.Lobo (Harvey Keitel). Una vez resuelto el problema Jules y Vincent hacen una parada para desayunar en el mismo café en el que casualmente Pumkin y Honeybunny se disponen a atracar.

   Todos estos capítulos , sin embargo, no responden a una narración clásica, sino que se alteran en tiempo y espacio creando un creativo"puzle"a ordenar por el espectador que hace que sólo al final del film se comprenda su conjunto. 
    Durante diez semanas de rodaje y con un presupuesto de ocho millones de dólares Tarantino y su su equipo rodarán en Los Ángeles el material al que Sally Menke (directora de montaje de todas sus películas hasta el año 2009 en el que falleció) dará forma final de forma majestuosa.




   El guión está escrito por el propio Tarantino, basándose en ideas propias y de Roger Avary, quien fué compañero del  "Video Archives"(videoclub en el que trabajó de dependiente cuando era joven). Éste les valdría numerosas nominaciones y premios que incluyen el Oscar al mejor guión original y la Palma de oro a la mejor película en el Festival de Cannes de 1994 en el que se presentó.

   De todos es conocida la cinefilia de este peculiar director, consumidor incansable de cine oriental , spaghetti western y cine de los 70 ( blackexplotation, grindhouse, ...) cuyas innumerables influencias junto a la de directores como Martin Scorsese, Robert Aldrich, Jhon Woo, Mario Baba, etc. aparecen esparcidas por todo el film.
  Son dos sin embargo nuestras referencias favoritas. Como no podía ser de otra forma la primera de ellas hace referencia a nuestro adorado Alfred Hitchcock y a su genial "Psicosis"(1960) en la escena en la que Butch atropella a Marsellus. La segunda de ellas es aquella en que se basa el archiconocido twist "You never can´t tell" de Chuck Berry que Uma y Travolta bailan en el Jack Rabitt Slims, deudora del que la bellísima Anna Karina se marcaba junto a Claude Brasseur y Sammy Frey en "Bande à part" (1966) de Jean -Luc Godard. Como curiosidad comentar que dicho film, no por casualidad, da nombre a la productora que posee el propio Tarantino.
  Además en esta película se dibujan recursos e ideas que mas tarde se desarrollarán mas ampliamente en producciones posteriores como en ambos volúmenes de "Kill Bill" (2003-2004), que dicho sea de paso, es mi favorita del director.



  Además el film reúne múltiples influencias más tales como el comic, la literatura, la cultura popular estadounidense y como no, la música. Y es que en Pulp Fiction, la banda sonora juega un papel fundamental al conferirle una identidad propia e inimitable. Con una selección musical que abarca numerosos géneros de distintas épocas que van casando en cada escena como si hubiesen sido creadas expresamente para ellas.

   Los largos, verborréicos y aparentemente intrascendentes diálogos (aunque en el fondo reflejo fiel de la vida real) que se disponen para cada personaje son otro de los aspectos que sorprenden en éste y todos los trabajos del realizador y que se suman al meticuloso trabajo de ciento sesenta y ocho minutos del que está dotado toda la producción.

   El reparto coral, plagado de nombres conocidos y de otros que lo serán tras ésta, destaca por su compromiso y fidelidad a cada personaje. Imponentes desde Samuel L.Jackson, pasando por Bruce Willis o Harvey Keitel hasta llegar a María de Medeiros. Supone el resurgimiento de un olvidado Travolta y el comienzo de la relación Uma-Tarantino que tendrá como resultado la mencionada "Kill Bill".

  El humor negro con el que se tratan las escenas de violencia es otro de los puntos mas impactantes y es que "el arma es más importante que la víctima", contrastando con la marcada moralidad de personajes como Jules que recita "pasajes bíblicos" antes de cometer cada asesinato.

  En resumen, aunque suene a tópico, decir que es una gran obra del cine contemporáneo, digna de ver una y otra vez e ir descubriendo nuevos pequeños detalles que la hacen más grande aún si cabe.

  Por supuesto podemos encontrarla en DVD y en este caso, recomiendo si es posible su visionado en Bluray.


                                                             Carlota García Fernández.











jueves, 27 de diciembre de 2012

Recuerdo de una noche

Recuerdo de una noche


Nada mejor en estas fechas señaladas que ver una película clásica que te recuerde momentos de tu niñez. Si además la temática de la cinta es navideña, para que queremos más. Por ello, voy a comentar en esta ocasión una película que cumple estos dos requisitos, pero que será difícil que recordéis haberla visto porque se trata de una película que no se estrenó en su día en España y que rara vez la han puesto por televisión. La película en cuestión se llama "Recuerdo de una noche" ("Remember the night, 1940), dirigida por Mitchell Leisen e interpretada, en sus principales papeles, por Barbara Stanwyck y Fred MacMurray.

Empezaré comentando que se trata de una película navideña, pero a su manera, ya que se alternan en la historia los momentos cómicos, los románticos y los dramáticos, siendo tratados todos ellos con mucha frescura y espontaneidad.

La historia es la siguiente: Lee Lander (Barbara Stanwyck) es una ladrona de joyas que ha sido pillada con las manos en la masa en su último robo. Por ello es llevada a juicio frente al fiscal Jack Sargent (Fred McMurray), el cual, viendo como el abogado defensor está llevando al jurado a su terreno con una rocambolesca hipótesis, solicita un aplazamiento del juicio hasta después de las fiestas navideñas. Dicho aplazamiento es aceptado por le juez, lo que sin embargo ocasiona que Lee sea encarcelada hasta que se reanude la vista ya que no tiene dinero para pagar la fianza. Este hecho hace que el joven fiscal sienta remordimientos por lo que él mismo paga la fianza de Lee, la cual no tiene con quien pasar las navidades llevando ésto a que finalmente dos semidesconocidos emprendan juntos un viaje desde Nueva York hasta Indiana para pasar juntos las vacaciones en el hogar de la madre del fiscal.

El trabajo de la pareja protagonista es una de las claves que hacen que esta película me parezca tan sensacional, sobre todo hay que destacar que la química que desprenden cuando están juntos en la pantalla es realmente sensacional, conectando ambos personajes desde la primera escena. Dicha química propició que volviesen a formar pareja protagonista en otras dos grandes películas: "Perdición" (Double indenmity 1943, Billy Wilder) y "Siempre hay un mañana" ("There´s always tomorrow" 1956, Douglas Sirk). De todas formas, si me tengo que quedar con uno de ellos yo personalmente me quedaré siempre con Barbara Stanwyck, mi actriz preferida de siempre, la cual en esta ocasión como en tantas otras, llega a traspasar la pantalla provocando en el espectador una ganas tremendas de llevarse para casa al personaje que interpreta.

Como dije antes, la película está dirigida por Mitchell Leisen, director claramente a redescubrir, cuyo status dentro del universo clásico Hollywoodense siempre ha estado unos cuantos peldaños por debajo de lo que realmente merecen sus obras cinematográficas. Esta situación se ha debido sin duda a los ataques sufridos por parte de algunos de los guionistas que firmaron sus películas a finales de la década de los 30 y principios de los 40. Así, nombres como Billy Wilder, Charles Brackett o Preston Sturges juzgaron despectivamente en su momento lo que Leisen había hecho con sus guiones (mágnificos por otra parte).

Sin embargo, poco a poco, la obra de Leisen ha ido recibiendo el reconocimiento que se merecen unas películas en las que el romanticismo está siempre presente, siendo plasmado en sus películas de una forma sencilla, sensible, desplegando ante el espectador toda clase de recursos cinematográficos que le llevaron a crear un estilo propio repleto de sentimientos y emociones. 

Además este gran creador de emociones, fue también uno de los pilares de la Screwball comedy que tan popular fue en los Estados Unidos entre 1934 y 1944 creando algunas joyas no del todo reconocidas del género. Hablando de géneros, otro de las características de Leisen era el mezclar dos o tres dentro de la misma película, algo habitual hoy día, pero que en aquella época era algo que muy pocos se atrevían a hacer dentro de la maquinaria de Hollywood.

Otras grandes películas de este director son: "La muerte de vacaciones" ("Death takes a holiday", 1934), "Medianoche" ("Midnight", 1939), "Adelante mi amor" ("Arise my love", 1940), "Si no amaneciera" ("Hold back the dawn", 1941), "La vida íntima de Julia Norris" ("To each his own", 1946) o "Mentira latente" ("No man of her own", 1950).

Si la labor de actores y director es encomiable, no podemos decir menos del autor del guión. El responsable de esta labor fue el gran guionista y posteriormente genial director Preston Sturges, el cual crea un guión memorable, en el que los diálogos se incrustan perfectamente en la historia, y siendo los responsables de gran parte de la empatía que el espectador siente hacia los dos protagonistas. No es de extrañar que poco después de escribir este guión, se decidiera a dar el salto a la dirección, creando algunas obras maestras del cine clásico norteamericano. Pero de ese tema hablaremos próximamente en otra entrada del blog.

En fin, poco más puedo decir de esta película, sin destriparos el argumento (por ello no os pongo el trailer de la peli, ya que aparte de ser bastante malo, nos cuenta demasiadas cosas), por lo que lo único que me queda por hacer es recomendaros que intentéis verla. Yo la descubrí un poco por casualidad hace unos seis años y desde entonces la he visto cuatro veces ,disfrutando cada visionado como si fuera el primero.

Se puede conseguir en formato Dvd, por lo que no hay excusas para no disfrutar de esta maravillosa película que siempre te deja un gran sabor de boca cuando acabas de verla.

Gabriel Menéndez Piñera






domingo, 23 de diciembre de 2012

PRETTY WOMAN





                                                  PRETTY WOMAN

  Si, si, habéis leído bien...y son dos los motivos por los que esta semana he decidido embarcarme en la crítica de esta película.

  El primero de ellos es que el pasado mes de octubre, leía en una conocida publicación especializada en cine una entrevista que Richard Gere concedía con motivo del estreno de su última película. En ella la entrevistadora le preguntaba por el peso de esta película en su carrera a lo que él contestaba y cito literalmente : 


- Estoy tremendamente orgulloso de "Pretty Woman" y no creo que nadie me discuta que es una de las mejores obras de su género. Es muy difícil hacer una película así, que funcione y perdure. Muchos lo intentan....Y pocos lo consiguen.-

   Pues bien, no puedo estar mas de acuerdo. Sin embargo al buscar información e indagar sobre ella para escribir estas lineas, ha llamado mi atención cómo gran parte de aquellos que opinan sobre la misma en diferentes medios lo hacen bajo descalificaciones, que en algunos casos rozan la vulgaridad, lo cual me entristece profundamente. Si bien es cierto que no se trata ésta de una de las grandes obras maestras de la historia del cine (al igual que muchas otras películas que tampoco lo son y sin embargo elogiadas), éste es el resultado del trabajo de un equipo humano y sólo por eso merece un mínimo de consideración. Podrá gustarnos o no, ser una mejor o peor película, podemos hablar y discutir al respecto, pero por favor, no faltemos al respeto ni a esta ni a ninguna otra película, "es muy fácil criticar una película y muy difícil hacerla".

   El segundo de los motivos por los que he decidido hablar de esta película, es porque algunos de vosotros nos demandáis en ocasiones críticas sobre películas mas populares que las que acostumbramos y no se me ocurre película mas archipopular que ésta; todo el mundo la ha visto alguna vez o al menos la conoce.



  Hecha esta perorata, decir que "Pretty Woman" es una película dirigida en 1990 por Garry Marshall y protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere. Marshal es un director cuyo único éxito se remonta a éste film. Por ello en 1999 intentó rememorar el mismo reuniendo de nuevo a ambas estrellas para protagonizar "Novia a la fuga" ("Runaway Bride"). El resultado fue una película falta de personalidad propia y muy floja en todos sus aspectos que por supuesto no consiguió el éxito de su predecesora.

   La película cuenta la historia de Vivian y Edward, dos personajes de mundos opuestos a los que, como buen cuento de hadas que es esta película, la magia, la casualidad y el destino se ocupan de reunir.
   Vivian es una prostituta que ejerce su profesión en Sunset Boulevard. 
   Edward es un rico empresario al que un negocio obliga a pasar una semana en Los Angeles.         
   Una noche deambulando en busca de su hotel, para su coche frente a Vivian. Ésta le ofrece, previo pago, llevarle a su hotel. En el transcurso de este corto viaje ambos charlan animadamente, lo cual hace que Edward proponga a Vivian pasar la noche con él. Aunque Vivian es descarada y falta de modales, posee una naturalidad y desparpajo que hace que él contrate su compañía profesional para toda la semana, bajo la premisa de que se aloje junto a el en la suite de su hotel y le acompañe a sus citas sociales.

   A lo largo de la semana ambos compartirán confidencias a cerca de sus vidas y vivencias que les llevarán, como no podía ser de otra forma, a enamorarse. Pero aunque en la intimidad de su habitación del hotel las cosas surgen de forma natural, fuera de el, los prejuicios y convenciones sociales y la mezquindad humana no les pondrán las cosas tan fáciles para estar juntos.

    Es curioso la cantidad de nombres populares que se barajaron para interpretar ambos papeles. En el caso del protagonista masculino, actores como Al Pacino o Slivester Stalone y para el femenino  Jodie Foster, Hellen Hunt o Bridget Fonda. Lo cierto es que me cuesta imaginar a otros protagonistas en estos papeles .¿Os imagináis "Pretty Woman" protagonizada por Silvester Stalone y Bridget Fonda?. La elección final por fortuna fue la que ya conocemos y es por ella por la que se sustenta gran parte del éxito de la misma. Ambos actores interpretan a la perfección ambos papeles que les sientan como anillo al dedo, dejando entrever una gran feeling que traspasa la gran pantalla y entusiasma al público.

  Mención especial merecen además Héctor Elizondo que interpreta magníficamente a Barney Thompson, el director del hotel y Jason Alexander en el papel de Philip Stuckey, el socio de Edward. 

    El guión viene de la mano de J.F.Lawton, cuyo trabajo dota al film de una historia donde se cuenta el rescate del mundo de la prostitución de una joven por un apuesto y perfecto hombre adinerado, convirtiéndose en paradigma del deseo de muchas mujeres que soñaban con conocer a un hombre rico y guapo que les sacase de su vida corriente.  Sin embargo, esta primera teoría se destierra al final de la película, ya que de igual modo ella le rescata a el de su inerte vida, equiparando la valía de ambos personajes; pero como ocurre en muchos casos, esta lectura pasa totalmente inadvertida.


  Técnicamente poco relevante, destacan sin embargo numerosas escenas que permanecen fijas en la memoria de quienes hemos visto la película tales como le cena de caracoles, la noche en la ópera contemplando "La Traviata" o la sesión de compras por Rodeo Drive. Pero sin duda es cada una de las apariciones de Julia Roberts en las que se trasforma de patito feo a cisne, las que más llaman la atención. Y es que si al inicio de la película Vivian aparece ataviada con un modelo que dejaba claro "entonces" su condición de chica de la calle (y digo "entonces" porque ahora, el mismo modelo sería digno de una Jennifer López o de la mismísima Beyoncé; hay que ver cómo cambia el concepto de la moda y el buen gusto...). Vivian sufre una transformación bien avenida por la alta costura de Marilyn Vance y que embelesa a quien la contempla y es que si de algo puede presumir esta película es de mostrarnos a la Julia Roberts más bella de toda su carrera.


   La película lleva por título en nombre de una popular canción del gran Roy Orbison "Oh, pretty woman". A mi parecer la banda sonora está integrada por algunos grandes temas tales como "Fame `90" de David Bowie, "Fallen" de Lauren Wood o "Show me your soul" de los Red Hot Chili Peppers, siendo una lástima que en la mayoría de los casos sólo sea recordada por el "It must have been love" de los suecos Roxette, que personalmente me horroriza.




    La película se recrea en la ostentación y el lujo para retratar a una alta sociedad americana falta de honestidad y valores a la que se critica, procurando por el contrario mostrar a la prostitución como una opción respetable que no ha de denigrar a quienes la practican. Vivian y su circunstancias son fruto de una situación familiar y personal y que no la eximen de ser una mujer sensible, inteligente y elegante y todo ello la hace grande frente a la adinerada clase pudiente.

  Una película fresca y bien elaborada que durante sus ciento veinte minutos cumple lo que promete, hacernos pasar un buen rato entretenido, que a día de hoy ya es mucho.
No podemos obviar sin embargo cierto carácter edulcorado e irreal del que hace gala y que nos lleva a pensar como diría un buen amigo nuestro, en como en una segunda parte se divorcian, ella le planta una demanda millonaria y él se da al alcoholismo. Pero esa es otra historia....

   Podemos encontrar la película en formato DVD y también BluRay y seguramente si hacemos zapping ahora mismo, en alguna cadena de televisión.







                                                                           Carlota García Fernández.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

La vida de Pi

 

La vida de Pi

Es ésta sin duda una de las adaptaciones literarias a la gran pantalla más complicadas de todas las que se han realizado en los últimos años. De esta forma han tenido que pasar casi diez años y unos cuantos directores antes de que este ambicioso proyecto pudiese llegar a alguna parte. Finalmente ha sido el director Taiwwanes Ang Lee el que nos presenta la versión cinematográfica de "La vida de Pi", la novela del escritor Yann Martel que ya ha vendido más de siete millones de ejemplares.

La historia es la siguiente, en una ciudad de la India vive la familia Patel, compuesta por el patriarca Santosh (Adil Hussain), la madre Gita (Tabu) y sus dos hijos: Piscine (al que todos llaman Pi) y Ravi (interpretado por varios actores según la edad). Esta familia se encarga de supervisar un zoo, pero llegado un momento el padre cree que deben vender el zoo y mudarse a Canadá en un barco llevandose consigo los animales. Durante el trayecto se desencadena una tormenta que origina el hundimiento del barco salvándose en una barca únucamente Pi Patel y cuatro animales: un tigre, un orangután, una cebra herida y una hiena. La narracción de la historia corre a cargo del mismo Pi Patel ya adulto (Irrfan Khan) el cual le cuenta lo que ocurrió a un periodista (interpretado por Rafe Spall).

Si hay que destacar alguna actuación es la del debutante Suraj Sharma, que hace el papel de Pi cuando ocurre el naufragio y lo que viene a continuación (es decir, la mayor parte del metraje de la película). Su labor es meritoria ya que se pasa la mayor parte del tiempo hablando solo o hacia algo inexistente, ya que el tigre que le acompaña en la balsa así como la mayoría de los animales que aparecen en la película están creados por ordenador.

Sin embargo lo más llamativo de esta película es la búsqueda constante de planos preciosistas, los cuales, por otra parte, debido al exagerado uso de las técnicas digitales, parecen absolutamente irreales. Esto hace que lo que podía ser uno de los puntos fuertes de la cinta llegue a convertirse en una rémora para la misma.
No estoy diciendo que no haya planos muy bonitos, especialmente en la primera mitad de la historia, si no que llega un momento que de tanto usar el croma y los efectos digitales, éstos pierden su fuerza y se les acaba viendo el truco.

Como dije al principio el director es Ang Lee, un director que me gusta mucho, pero que sin embargo me cuesta valorar su trabajo en esta película. A su favor hay que decir que hay unos cuantas escenas muy bien planificadas en las que no sólo destaca la vistosidad de la imagen, si no también la colocación de la cámara y la profundidad de la toma. Sin embargo esta es una película que destaca sobre todo por la historia que nos cuenta y por los medios digitales con los que se ha podido llevar a cabo, cosa impensable hace diez años, por lo que la labor del director Taiwanes, mejor o peor, queda bastante diluida.

Otras películas de Ang Lee son: "El banquete de boda" ("Xi Yan", 1993), "Comer, beber, amar" ("Yin shi nan nu", 1994), "Sentido y sensibilidad" (Sense and sensibility, 1995), "Tigre y dragón" ("Wo hu cang long", 2000), "Brokeback Mountain" (2005) o "Deseo, Peligro" ("Lust, caution", 2007).

El guión es obra de David Magee, el cual adapta el libro de Yann Martel, éste fue rechazado por unas cuantas editoriales antes de convertirse en un gran éxito de ventas. Durante los anteriores intentos de llevar a cabo esta historia a la pantalla se hicieron varias adaptaciones del libro, una de ellas fue realizada por el director M. Night Shyamalan en su intento de convertir el libro en película. Sin embargo decidió abandonar el proyecto para llevar a cabo "La joven del agua" ("Lady in the water", 2006). Otros directores que intentaron llevar "La vida de Pi" a la pantalla sin éxito fueron Alfonso Cuarón y Jean-Pierre Jeunet.

Una nota curiosa: el papel del reportero que interpreta Rafe Spall, lo había realizado en un primer momento Tobey Maguire, sin embargo Ang Lee decidió posteriormente eliminar la actuación de Maguire y rodar de nuevo todas las escenas en que aparecía. Por lo visto Lee creía que la presencia del famoso actor norteamericano interrumpía el fluir narrativo del personaje.

Se trata de una historia muy espiritual, ya que el personaje principal es correligionario de todas las creencias existentes en el planeta. Ello hace que se cree una barrera entre el personaje y los espectadores no creyentes y le da un tono a la película de fábula que no le beneficia en absoluto. Sobre todo teniendo en cuenta el giro argumental que ocurre al final de la película.

En cuanto a los efectos especiales y el 3D decir al respecto que ambos están muy bien realizados, sobre todo los animales que acompañan a Pi en su naufragio. Mención especial merece el tigre, ya que realmente han hecho un gran trabajo en la creación de este animal mediante efectos digitales. Sin embargo, el hecho de que salga en tantas escenas da lugar a que se llegue a notar claramente el artificio. Además, hay dos escenas que llegan a resultar ridículas tanto en el fondo como en la forma, una es la escena de la ballena y otra es en la que arrivan en una isla, la cual no es lo que parece.

En definitiva, no nos ha acabado de convencer esta vida de Pi, quizás es demasiado espiritual para los tiempos que corren, quizás el excesivo uso de los efectos digitales en una película dramática hace que ésta pierda su fuerza o quizás es que últimamente he visto demasiadas películas bastante mejores que ésta.


Gabriel Menéndez Piñera




sábado, 15 de diciembre de 2012

En la casa

En la casa


Hay películas especiales y ésta es sin duda una de ellas, podrá gustar más o menos, pero es una película que está hecha con una dedicación exhaustiva, pero dicha dedicación no está dirigida a complacer al espectador, si no para complacer a su creador. Con ésto no estoy diciendo que el espectador no disfrute con ella (yo me lo he pasado en grande viéndola), si no que el director arremete contra todos los personajes que retrata, especialmente contra los adultos, pero no contento con ello el espectador atento descubrirá una somera crítica dirigida hacia cada una de las personas que nos sentamos en una pantalla de cine a ver este tipo de películas "cultas".

"En la casa", cuyo título original es "Dans la maison" es una película francesa de este año 2012 que narra la historia de Germain, un profesor de colegio hastiado y casado con Jeanne, que trabaja en una galería de arte. Un día encarga a sus alumnos una redacción sobre lo que han hecho el fin de semana y descubre como uno de ellos (Claude) describe de forma maravillosa como estuvo en casa de Rapha, uno de sus compañeros de clase, contando además algunas intimidades de los padres de su compañero. Germain cree que Claude tiene un don especial para escribir y le anima a que siga contando la historia de la familia de Rapha escribiéndola por partes que le va entregando para que Germain los juzgue y le enseñe la técnica narrativa correcta. Sin embargo tanto Germain como Jeanne enseguida se quedan enganchados a la vida de esa familia a la que no conocen, pero cuyas vivencias, tal como se las cuenta Claude, les apasionan.

El reparto es realmente excelente con unas actuaciones dignas de destacar. Germain está interpretado por Fabriche Luchinni, Kristin Scott Thomas hace el papel de Jeanne. Claude es representado por el joven Ernst  Limhauer, el cual hace una interpretación realmente inquietante, mientras que su compañero Rapha es interpretado por Bastien Ughetto. Finalmente quiero destacar a los dos actores que interpretan a los padres de Rapha, Emmanuelle Seignier (Esther) y Denis Menochet (Raphael), ya que realmente su labor sobrepasa la línea de una buena actuación, creando unos personajes entre patéticos y adorables.

Sin embargo el gran mérito de la película recae sobre una persona, Francois Ozon, el cual ejerce tanto de director como de guionista de esta gran obra. Como director su labor es apabullante, ya que la película tiene un ritmo apasionante que hace que no decaiga el interés durante todo el metraje. De igual manera es muy destacable como el director mezcla el drama, el humor y el suspense a partes iguales de tal forma que cada espectador puede quedarse con la parte que más le atraiga o, como en mi caso, disfrutar de todas ellas por igual. Así mismo lo que más me ha llamado la atención es como todas las escenas, hasta la más insignificante, tiene un significado importante en relación con la trama o con la evolución de los personajes.

Como guionista, sencillamente no tengo palabras, ya que esta adaptación de una obra de teatro del español Juan Mayorga llamada "El chico de la última fila" es realmente una gozada para los sentidos, especialmente el auditivo. Oir como están narrada la vida cotidiana de la familia espiada es sencillamente maravilloso, la prosa usada es digna de la mejor obra literaria y hace que en algunos momentos las emociones te inunden. Así mismo, la complejidad y densidad de las diferentes historias que componen los personajes hace que cada fotograma visto y cada palabra escuchada, sea esencial para el total entendimiento de la obra de arte que está pasando ante nuestros ojos. 

Durante la película se mezclan la realidad con la ficción de tal forma que muchas veces no es posible distinguir si lo que se ve en la pantalla es algo real o algo inventado por la imaginación de Claude, lo que hace que el espectador se sienta intrigado y busque un desenlace a las diferentes ramificaciones que va tomando la historia.

Ozon nos propone un juego de espejos realmente interesante entre las dos parejas de adultos, Germain y Jeanne por un lado y Rapha padre y Esther por otro. De tal forma que se establece un reflejo entre Jeanne y Rapha padre ambos agobiados por su trabajo debido a la presión que les ejercen sus respectivos jefes. Así mismo entre Germain y Esther se produce otro reflejo, ambos unidos por su hastío y su búsqueda de alguien que les saque de su rutina y les estimule, siendo el personaje de Claude el que los funda en un única imagen.

Además Ozon se muestra implacable con estos cuatro personajes especialmente con el matrimonio formado por el profesor y la galerista de arte, que pese a su cultura se quedan embobados con el pequeño "reality" que crean los relatos de su alumno aventajado.


Otras películas de este director son: "Gotas de agua sobre piedras calientes" ("Gouttes de eau sur pierres brulantes", 1999), "8 mujeres" ("8 femmes", 2002), "La piscina" ("Swimming pool", 2003), "El tiempo que queda" ("Le temps qui reste", 2005) o "Potiche, mujeres al poder" ("Potiche", 2010). Sin embargo creo sinceramente que ésta de la que estoy hablando es, sin duda, su mejor película hasta la fecha.



Hay dos homenajes cinematográficos en la película, uno a Woody Allen en varias escenas, especialmente en las que el profesor se integra en algunas de las escenas que narra Claude en la casa de Rapha dialogando e interactuando con Claude como si realmente estuviese allí. Además hay una escena que nos recuerda a la famosa escena de "Annie Hall" ("Annie Hall" 1977, Woody Allen) en la que el propio Allen y Diane Keaton están discutiendo en la cola de un cine. En esta ocasión, son Germain y Jeanne los que discuten en la parte de afuera de un cine esperando para entrar, siendo  "Match Point" ("Match Point" 2005, Woody Allen) la película para la que están haciendo cola. El otro homenaje se produce en la última escena de la película, que nos remite a la gran película del maestro del suspense "La ventana indiscreta" ("Rear window" 1954, Alfred Hitchcock)  en una toma final que acaba de dar el golpe de gracia a un espectador que es difícil que se le pueda dar más de lo que le ofrece esta obra.

Podría seguir y seguir escribiendo sobre esta película pero prefiero que descubráis por vosotros mismos parte de su grandeza, de la cual no he hablado por no extenderme demasiado. Sólo quiero decir para acabar que, a pesar de haberse llevado en San Sebastián los premios a mejor película y mejor guión y haber sido premiada en el Festival de Toronto con el premio Fipresci, creo que no se le está dando a esta película el valor que se merece. Sólo espero que el tiempo vaya dando a esta maravillosa cinta el lugar que se merece dentro del Olimpo cinematográfico.


Gabriel Menéndez Piñera.