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miércoles, 23 de enero de 2013

Lincoln


Lincoln

  "Sin conocer el pasado es imposible comprender el sentido verdadero del presente y los objetivos del futuro". Esta frase del escritor ruso Maxim Gorki resume perfectamente el objetivo del director Steven Spielberg al realizar esta película sobre los últimos meses de la vida del presidente Abraham Lincoln.

   Así, durante las dos horas y media que dura la cinta, se nos muestra los esfuerzos realizados por Lincoln para que se aprobase la enmienda a la constitución que aboliría la esclavitud, antes de que finalizase la guerra de secesión.  Esta urgencía se debía a que, el entonces presidente estaba seguro de que en cuanto acabase la guerra sería imposible que se aprobara dicha enmienda, debido al voto negativo de los estados del Sur. Sin embargo, estos esfuerzos implican dos cosas, que Lincoln se ve forzado a alargar la guerra innecesariamente con el correspondiente coste en vidas humanas y que las maniobras que realiza para conseguir los votos necesarios no son precisamente del todo legales. Todo ello conlleva un desgaste tremendo en la figura del presidente que se ve obligado a realizar estos actos, con el único fin de poder poner fin de una vez a la esclavitud de la raza negra.



   Sin embargo, hay bastante más detrás de las cortinas de esta película. Hay en ella una constante sensación de que Spielberg lo que está haciendo es indicarnos que el actual presidente Obama se parece mucho al entoces presidente Lincoln (el cual es el más venerado de los presidentes americanos hasta ahora). A ello ayuda saber que Spielberg donó el año pasado un millón de dólares a la campaña del actual presidente, lo cual demuestra claramente su predilección por el señor Obama. Por otra parte, esta película se presentó por primera vez al público en el New York Film Festival el pasado ocho de Octubre, es decir, en plena campaña para las presidenciales que se celebraron el seis de Noviembre. Posteriormente se estrenaría en los Estados Unidos el nueve de Noviembre, es decir, únicamente tres días después de las elecciones en las que Obama salió reelegido.

   Hay una escena nada más comenzar la película que ya nos presenta este reflejo que la película nos quiere mostrar. En ella dos soldados de color conversan con el presidente quejándose que en el ejército del Norte no hay oficiales de color. Uno de ellos le pregunta a Lincoln, "¿Cuantos años tendrán que pasar para que haya un capitán de raza negra? ¿20 años? ¿Y un coronel? ¿50 años? ¿y para que los negros podamos votar? ¿100 años?" Ahí se interrumpe la conversación pero todo el mundo sabe cual sería la siguiente pregunta que iba en esa serie ¿Cuantos años tienen que pasar para que haya un presidente negro? Spielberg inteligentemente omite la pregunta, pero todo el mundo la tiene en la cabeza en ese momento.

   Finalmente, la última analogía que nos presenta la película entre los dos presidentes es la siguiente: Lincoln intenta por todos los medios eliminar algo que, en su momento generó muchísima controversia como es la liberación de la raza negra y que, sin embargo, ahora nos parece una barbaridad que pudiese existir dicha esclavitud. Pues bien, ¿cual es el caballo de batalla del actual presidente  y que, según él, espera poner en marcha en la actual legislatura?, la creación de una sanidad pública gratuita especialmente para aquellos que no la pueden pagar. Algo que en la actualidad tiene todavía muchos detractores dentro de la política estadounidense, igual que en su momento los tuvo la supresión de la esclavitud. En ambos casos las razones para oponerse a estas cuestiones son de dos tipos: económicas y sociales.

  En cuanto a la película en sí, hay en ella dos cabezas cuyo trabajo está claramente diferenciado, éstas son Daniel Day-Lewis que da vida a Abraham Lincoln de una manera magistral y Steven Spielberg, que aparte de todo lo dicho anteriormente, realiza un trabajo sensacional en muchos aspectos.

  Respecto a Daniel Day-Lewis hay poco que yo pueda decir que no se haya dicho ya. Sólo resumiré su trabajo en una frase, "él es Lincoln", punto. Sólo me queda tener la oportunidad de ver la película en versión original para poder oir como transformó su acento londinense mezclado con irlandés del actor en un acento de Kentucky, de donde era originario Lincoln.
  A Lewis le acompañan en el reparto una serie de actores de gran calidad y prestigio. Sally Field acomete el papel de la esposa de Lincoln. David Strathairn se pone en la piel de William Seward, la mano derecha del presidente. Joseph Gordon-Levitt representa al hijo mayor de Lincoln y Tommy Lee Jones borda a Thadeus Stevens el diputado abolicionista radical que también tiene que tragar con lo que sea para conseguir el objetivo deseado. Además la nómina de secundarios se completa con actores de la talla de Hal Holbrook, John Hawkes, Tim Blake Nelson, Jared Harris o James Spader.

   Por otro lado, la labor de Spielberg, como ya he dicho, es muy destacable realizando, como es habitual en él, una dirección de estilo clásico, construyendo escenas de gran belleza y con una puesta en escena impresionante. Lo más destacable, en mi opinión, es conseguir que la película tenga un ritmo pausado pero fluido, y que a pesar de su larga duración no se haga pesada al espectador mínimamente interesado en lo que está viendo en la pantalla.

  Otro aspecto interesante de la labor del director es el manejo del fuera de campo, el cual destaca especialmente en las dos escenas más relevantes de la historia, la proclamación del resultado de la enmienda y el asesinato del presidente.

   Tecnicamente la película destaca en otro aspecto, éste es la fotografía, la cual se debe a Janusz Kaminski, habitual colaborador de Spielberg. Kaminski realiza un trabajo formidable construyendo auténticos retablos de la época y ayudando de gran manera a la gran ambientación histórica que posee la película. Especialmente destacable es la escena en la que el presidente y su esposa están en su palco del teatro disfrutando de una representación, la cual es visualmente de una belleza extraordinaria.

  La música corre a cargo del maestro John Williams, el cual ha realizado unas composiciones sencillas que acompañan de manera muy suave las melancólicas imágenes que vemos en pantalla. Se podría decir que la música de esta cinta está en las antípodas de las fanfarrias que tan  (merecidamente) famoso han hecho a este compositor.

  Me gustaría comentar que la figura de Abraham Lincoln ya ha sido contada en el cine en otras tres ocasiones: "Abraham Lincoln" (D.W. Griffith, 1930), "El joven Lincoln" ("Young Lincoln" John ford, 1939) y "Lincoln en Illinois" ("Abe Lincoln in Illinois" John Cromwell, 1940). En dichas películas el papel del presidente fue interpretado respectivamente por  Walter Huston, Henry Fonda (foto) y Raymond Massey. Por supuesto no incluyo en esta lista la otra película estrenada este año sobre Lincoln, "Abraham Lincoln: cazador de vampiros" ("Abraham Lincoln: vampire hunter" Timur Bekmanbetov, 2012) ya que no creo que dicha película merezca la menor consideración por mi parte.



  Para acabar, creo que se trata de una muy buena película, que no gustará a todo el público debido a su ritmo lento y a la abundancia de diálogos. Sin embargo es una obra muy completa, realizada por un director en plena madurez y que contiene una recreación de la época y del personaje difíciles de superar.


Gabriel Menéndez Piñera











sábado, 19 de enero de 2013

The master

The Master


De todas los jovenes directores norteamericanos que despuntaron en los años 90 sólo hay, en mi opinión, dos que han llegado a cuajar como lo que son ahora, grandísimos directores y creadores dentro de lo que llamamos el arte cinematográfico. Uno de ellos es Darren Aronofski y el otro es el responsable de esta película, Paul Thomas Anderson.

"The master" (2012) es su última obra, la cual nos cuenta la reláción entre Freddie Quell (Joaquin Phoenix) un veterano de la Segunda Guerra Mundial psicótico, alcohólico y obsesionado por el sexo y Lancaster Dodd (Philip Seymour Hoffman), el cual es el gran pope de una especie de secta religiosa que está surgiendo en los Estados Unidos y que toma a Freddie como discípulo, intentando guiarle dentro de las directrices de su corriente existencialista. 

Lo primero que tengo que decir a la hora de valorar esta película es que antes de verla tenía unas expectativas altísimas respecto a ella, tanto por las anteriores películas de Anderson, como por todo lo que había oído de la crítica especializada. Sin embargo la película tiene un problema, te muestra únicamente parte de sus valores cinematográficos. Me explico, los dos actores principales, las dos cabezas visibles en la mayor parte del metraje, están simplemente sensacionales y la puesta en escena y dirección de Anderson son de lo mejor que he visto en toda mi vida. Sin embargo, estas escenas que representan los actores y que están tan bien dirigidas provienen de un guión excesivamente hermético, repetitivo en demasiadas ocasiones, en el que la historia fluye con cuentagotas y que, personalmente, no llega a enganchar en ningún momento.

Esto hace que haya salido del cine con un regusto amargo, pensando que he visto una de las mayores proezas cinematográficas que recuerde, pero que sin embargo, no he llegado a disfrutar con esta película a la que en todo momento parece que le falta algo. Todo ello ha conseguido que sea una cinta que tengo que volver a ver en unos meses, seguramente entonces pueda valorarla en su justa medida.

Lo primero que llama la atención de la película son las grandiosas actuaciones de la pareja protagonista, Joaquin Phoenix y Philip Seymour Hoffman. Resulta difícil imaginar a otros actores en semejantes papeles tras la exhibición que nos presentan ambos artistas. Y si bien es la primera vez que Phoenix actúa para Anderson, Hoffman es el actor fetiche del director ya que, excepto en "Pozos de ambición" ("There will be blood"; 2007), ha trabajado en todas las películas del mismo.

Además de los dos protagonistas hay que destacar la actuación de Amy Adams como Peggy, la mujer de Lancaster Dodd, la cual refleja muy bien la fingida sumisión que su papel, como mujer del gran hombre requiere.

Sin embargo, la aportación más importante de la película al arte cinematográfico viene de su director, Paul Thomas Anderson, el cual al igual que en sus anteriores películas realiza una labor para la que me faltan las palabras de elogio y, quizás, los conocimientos necesarios para poder juzgar convenientemente su labor. Si tengo que resumirlo en una única palabra sería la siguiente: maestría. Maestría para ejecutar los planos secuencia, para realizar una puesta en escena sencillamente gloriosa y para crear una ambientación y una atmósfera absolutamente realistas. Realismo que impregna toda la película y que nos recuerda en algunos aspectos a algunas películas del mítico director Erich Von Stroheim, en especial a su obra más recordada, "Avaricia" ("Greed" Erich Von Stroheim, 1924). Casualmente (o no), en ambas películas hay una escena que se desarrolla en el desierto de Arizona.

Todo ello nos lleva a pensar lo siguiente, ¿falla algo en esta película?. Pues sí, algo falla que hace que, en mi opinión, esta gran película no llegue a alcanzar la nota que por otros de sus aspectos merecería. Ese algo, como ya dije anteriormente es el guión, escrito por el propio director, el cual lastra el ritmo de la película en la mayor parte de sus 135 minutos de duración.

Otras películas de este gran director son: "Sidney" ("Sidnay", 1996), "Boogie nights" ("Boogie nights", 1997), "Magnolia" ("Magnolia", 1999) o "Pozos de ambición" ("There will be blood", 2007).

Uno de los aspectos que más me llamaron la atención fue el uso de la música, la cual, compuesta por Johnny Greenwood, ayuda a crear esa atmósfera desasosegante y ligeramente malsana de la película. Se trata de una música extraña, como un soniquete que se te mete en la cabeza y que a veces llega a tapar ligeramente los diálogos como reclamando su presencia dentro del film.

Otro aspecto que destaca, es ver reflejado en una película americana la vida supuestamente idílica del país tras la segunda guerra mundial, de una forma tan dura, perversa y real. Algo a lo que no hemos estado acostumbrados ya que casi todas las películas del Hollywood clásico de esa época (si exceptuamos las adscritas al género negro) nos han mostrado una Norteamérica cuyos habitantes vivían en una especie del jardín del Eden y en la que los veteranos de la segunda gran guerra se reincorporaban a sus vidas como si viniesen de una excursión por el campo, un poco más larga de lo habitual.

Todas las cualidades de esta obra no pasaron desapercibidas para el jurado del pasado Festival de Venecia, ya que le otrogó los premios al mejor actor (ex-aequo para los dos protagonistas) y al mejor director. Así mismo el jurado Fipresci le otorgó el premio a la mejor película en el mismo festival.

En definitiva, no es una película para pasar el rato, si no que se trata de una obra de arte cinematográfica que quizás, como muchas de las grandes obras, deba reposar unos cuantos años para que se la pueda valorar como se merece.

Gabriel Menéndez Piñera 









 



miércoles, 9 de enero de 2013

La parte de los ángeles

La parte de los ángeles

Ir a ver una película de Ken Loach es adentrarse en territorio de sobra conocido, por aquellos que nos gusta el cine que trata el realismo social en general y el de este director en particular. Así, "La parte de los ángeles" ("The Angels´ share", 2012) nos vuelve a mostrar a personajes de la clase social británica más baja, los cuales son maltratados por una sociedad que ni les quiere, ni les comprende.

El argumento nos cuenta la siguiente historia: Robbie (Paul Brannigan) es un veinteañero el cual ha sido condenado a realizar trabajos sociales por sus continuas peleas y destrozos, tanto a las personas como al mobiliario urbano. Además, no tiene trabajo y su novia Leonie (Siobhan Reilly) está a punto de dar a luz al hijo de ambos. Por si todo ésto fuera poco, la víctima de su última pelea le anda buscando para tomarse la revancha. En ese momento aparece en escena Harry (John Henshaw), el supervisor de los trabajos sociales, que en su tiempo libre se dedica a la cata de whisky y que acogerá a Robbie y a algunos de sus compañeros de condena, intentando que se conviertan en expertos catadores de whisky.

Los actores jóvenes que aparecen en la película son en su mayoría debutantes y su actuación en general es bastante simplona, siendo éste uno de los aspectos más flojos de la película. Sin embargo hay que decir en su favor que todos ellos afrontan sus papeles con mucha frescura y desparpajo. John Henshaw, eterno secundario del cine británico, realiza una actuación muy contenida en su papel de ángel custodio de estos jóvenes descarriados, que en realidad tienen menos malicia que un cervatillo.

El director, como dijimos al principio, es Ken Loach. El veterano director sigue fiel a su estilo conciso, sin ningún tipo de recargo formal, pero homogéneo de principio a fin. Así, nos presenta una historia dura, como casi todas las suyas, sin embargo en esta ocasión se va aligerando el peso del drama sobre los protagonistas y así la comedia (e incluso la aventura) va tomando el protagonismo de la cinta. A ello ayuda sin duda el tratamiento que Loach le da a los personajes, creando situaciones simpáticas que hacen crecer progresivamente la empatía con el espectador.

El guionista responsable de la historia es Paul Laverty, nacido en la India, lleva 15 años trabajando con Ken Loach. Así, son suyos muchos de los guiones correspondientes a las mejores películas del director. La historia creada por Laverty nos cuenta las dificultades que sufren la mayoría de los jóvenes de hoy en día para poder acceder a lo más básico, un trabajo, un piso decente, en fin, poder tener su vida propia.

Ken Loach conoció a Laverty durante el rodaje de "Tierra y libertad" ("Land and freedom", 1995), película del director que recrea la Guerra Civil Española y en la que Paul Laverty hacía su única aparición como actor en una pantalla de cine, haciendo el papel de joven miliciano. A partir de ahí su relación profesional no ha parado de crear muy buenas películas que han sido premiadas en la mayoría de festivales europeos.

Otras películas creadas por esta pareja escritor-director son las siguientes: "La canción de Carla" ("Carla´s song", 1996), "Mi nombre es Joe" ("My name is Joe", 1998), "Pan y rosas", ("Bread and roses", 2000), "Sweet sixteen" ("Sweet sixteen", 2002), "Sólo un beso" ("Ae fond kiss", 2004), "El viento que agita la cebada" ("The wind that shakes the barley", 2006), "Buscando a Eric" ("Looking for Eric", 2009).


El título de la película (La parte de los ángeles) hace referencia al porcentaje del whisky que, al envejecer dentro de la barrica de madera, se evapora de la misma cada año (un 2% aproximadamente). Este es un dicho muy popular en Escocia al referirse a esa parte que desaparece cada año de las barricas que contienen el whisky y que el director toma para sí de una forma muy pícara. Me explico, en la película se hace referencia a este dicho popular y como al envejecer el whisky e ir desapareciendo ese 2% anual el whisky se va haciendo más sabroso e intenso. Sin embargo, si nos fijamos en como tratan el director y el guionista a los personajes principales, nos daremos cuenta que el título hace referencia a ellos y como van a reclamar su parte de una barrica muy muy especial, aunque quizás ellos no se conformen únicamente con el 2% de la misma....

Sólo me queda decir que se trata de una película que nos presenta una situación dramática, pero que poco a poco se va tornando en una comedia no demasiado lograda, pero que nos arranca unas cuantas sonrisas. Sin embargo ésto hace que se quede a mitad de camino de ninguna parte, sin llegar a cuajar del todo ni la parte dramática, ni la cómica. No pasará a la historia del cine, pero se deja ver de forma agradable y, al igual que los buenos whiskys, nos deja un buen sabor de boca en el paladar. Eso debieron sentir el jurado del Festival de Cannes al otorgarle el premio del jurado, al igual que el público del pasado festival de San Sebastián que le concedió el premio del público a la mejor película europea.



Gabriel Menéndez Piñera





miércoles, 19 de diciembre de 2012

La vida de Pi

 

La vida de Pi

Es ésta sin duda una de las adaptaciones literarias a la gran pantalla más complicadas de todas las que se han realizado en los últimos años. De esta forma han tenido que pasar casi diez años y unos cuantos directores antes de que este ambicioso proyecto pudiese llegar a alguna parte. Finalmente ha sido el director Taiwwanes Ang Lee el que nos presenta la versión cinematográfica de "La vida de Pi", la novela del escritor Yann Martel que ya ha vendido más de siete millones de ejemplares.

La historia es la siguiente, en una ciudad de la India vive la familia Patel, compuesta por el patriarca Santosh (Adil Hussain), la madre Gita (Tabu) y sus dos hijos: Piscine (al que todos llaman Pi) y Ravi (interpretado por varios actores según la edad). Esta familia se encarga de supervisar un zoo, pero llegado un momento el padre cree que deben vender el zoo y mudarse a Canadá en un barco llevandose consigo los animales. Durante el trayecto se desencadena una tormenta que origina el hundimiento del barco salvándose en una barca únucamente Pi Patel y cuatro animales: un tigre, un orangután, una cebra herida y una hiena. La narracción de la historia corre a cargo del mismo Pi Patel ya adulto (Irrfan Khan) el cual le cuenta lo que ocurrió a un periodista (interpretado por Rafe Spall).

Si hay que destacar alguna actuación es la del debutante Suraj Sharma, que hace el papel de Pi cuando ocurre el naufragio y lo que viene a continuación (es decir, la mayor parte del metraje de la película). Su labor es meritoria ya que se pasa la mayor parte del tiempo hablando solo o hacia algo inexistente, ya que el tigre que le acompaña en la balsa así como la mayoría de los animales que aparecen en la película están creados por ordenador.

Sin embargo lo más llamativo de esta película es la búsqueda constante de planos preciosistas, los cuales, por otra parte, debido al exagerado uso de las técnicas digitales, parecen absolutamente irreales. Esto hace que lo que podía ser uno de los puntos fuertes de la cinta llegue a convertirse en una rémora para la misma.
No estoy diciendo que no haya planos muy bonitos, especialmente en la primera mitad de la historia, si no que llega un momento que de tanto usar el croma y los efectos digitales, éstos pierden su fuerza y se les acaba viendo el truco.

Como dije al principio el director es Ang Lee, un director que me gusta mucho, pero que sin embargo me cuesta valorar su trabajo en esta película. A su favor hay que decir que hay unos cuantas escenas muy bien planificadas en las que no sólo destaca la vistosidad de la imagen, si no también la colocación de la cámara y la profundidad de la toma. Sin embargo esta es una película que destaca sobre todo por la historia que nos cuenta y por los medios digitales con los que se ha podido llevar a cabo, cosa impensable hace diez años, por lo que la labor del director Taiwanes, mejor o peor, queda bastante diluida.

Otras películas de Ang Lee son: "El banquete de boda" ("Xi Yan", 1993), "Comer, beber, amar" ("Yin shi nan nu", 1994), "Sentido y sensibilidad" (Sense and sensibility, 1995), "Tigre y dragón" ("Wo hu cang long", 2000), "Brokeback Mountain" (2005) o "Deseo, Peligro" ("Lust, caution", 2007).

El guión es obra de David Magee, el cual adapta el libro de Yann Martel, éste fue rechazado por unas cuantas editoriales antes de convertirse en un gran éxito de ventas. Durante los anteriores intentos de llevar a cabo esta historia a la pantalla se hicieron varias adaptaciones del libro, una de ellas fue realizada por el director M. Night Shyamalan en su intento de convertir el libro en película. Sin embargo decidió abandonar el proyecto para llevar a cabo "La joven del agua" ("Lady in the water", 2006). Otros directores que intentaron llevar "La vida de Pi" a la pantalla sin éxito fueron Alfonso Cuarón y Jean-Pierre Jeunet.

Una nota curiosa: el papel del reportero que interpreta Rafe Spall, lo había realizado en un primer momento Tobey Maguire, sin embargo Ang Lee decidió posteriormente eliminar la actuación de Maguire y rodar de nuevo todas las escenas en que aparecía. Por lo visto Lee creía que la presencia del famoso actor norteamericano interrumpía el fluir narrativo del personaje.

Se trata de una historia muy espiritual, ya que el personaje principal es correligionario de todas las creencias existentes en el planeta. Ello hace que se cree una barrera entre el personaje y los espectadores no creyentes y le da un tono a la película de fábula que no le beneficia en absoluto. Sobre todo teniendo en cuenta el giro argumental que ocurre al final de la película.

En cuanto a los efectos especiales y el 3D decir al respecto que ambos están muy bien realizados, sobre todo los animales que acompañan a Pi en su naufragio. Mención especial merece el tigre, ya que realmente han hecho un gran trabajo en la creación de este animal mediante efectos digitales. Sin embargo, el hecho de que salga en tantas escenas da lugar a que se llegue a notar claramente el artificio. Además, hay dos escenas que llegan a resultar ridículas tanto en el fondo como en la forma, una es la escena de la ballena y otra es en la que arrivan en una isla, la cual no es lo que parece.

En definitiva, no nos ha acabado de convencer esta vida de Pi, quizás es demasiado espiritual para los tiempos que corren, quizás el excesivo uso de los efectos digitales en una película dramática hace que ésta pierda su fuerza o quizás es que últimamente he visto demasiadas películas bastante mejores que ésta.


Gabriel Menéndez Piñera




domingo, 9 de diciembre de 2012

About the pink sky

About the pink sky

Esta fue la película elegida por el jurado internacional del 50 Festival Internacional de Cine de Gijón, celebrado el pasado mes de Noviembre, para llevarse el premio a la mejor película. Se trata de una película japonesa cuyo título original es "Momoiro sonao".

El argumento es el siguiente, una adolescente llamada Izumi se encuentra en la calle una cartera llena de dinero. Tras pensarse mucho que hacer con ella, decide devolvérsela a su dueño, pero antes coge parte del dinero para prestárselo a un amigo adulto que lo necesita. Cuando Izumi y sus dos amigas Hasumi y Kaoru van a devolver la cartera a su dueño resulta que éste es un guapo adolescente que les causa gran impresión. Este, al ver que falta dinero de la cartera, les propone que le echen una mano en una tarea un poco especial. Les pide que creen un periódico que tenga únicamente buenas noticias para que lo pueda leer un amigo suyo que está enfermo en el hospital y así recupere las ganas de vivir.

Los 4 adolescentes que protagonizan la cinta son debutantes, sin embargo cumplen bastante bien su cometido, especialmente Ai Ikeda en su papel de Izumi, la protagonista. Los otros actores son: Tsubana Takayama como Sato, el dueño de la cartera, Ena Koshiro en el papel de Hasumi y Reiko Fujiwara en el papel de Kaoru.

El director es Keiichi Kobayashi, el cual debuta también en la dirección con este largometraje del cual es así mismo también autor del guión. Su labor es bastante buena en ambos aspectos creando una película en la que se mezcla lo viejo y lo nuevo de forma constante y en la que el uso del sonido hace que éste se convierta en uno de los protagonistas. Así, en una de las primeras escenas vemos a Izumi leyendo el periódico y puntuando de forma negativa cada noticia mala que lee y de forma positiva las noticias buenas. En esta escena el ruido que meten las hojas del periódico se hace insoportable debido a la cantidad de malas noticias que trae, las cuales son las responsables de dicho estress sonoro. Sin embargo cuando Izumi y sus amigas crean el periódico sólo con buenas noticias éste no genera nada de ruido al leerlo.

Otro de los aspectos que destaca es la ausencia total de música a lo largo de la película, recordando a algunas de las películas japonesas de la decada de los 30 que se hacían de esta manera (de nuevo lo viejo y lo nuevo) y que hace que el uso del sonido sea aún más llamativo. El hecho de que la película esté rodada en blanco y negro aumenta ese sabor a añejo, el cual choca sin embargo con el hecho de que la película esté rodada en su totalidad desde el punto de vista de los adolescentes protagonistas, de tal forma que sus padres no aparecen ni una sóla vez durante el transcurso de los acontecimientos. Así mismo la aparición de personajes adultos es meramente testimonial.

En definitiva, creo que esta película supone un buen debut para su director, el cual ha hecho una obra bastante original, llena de simbolismos y contrastes. Sin embargo, también pienso que ha habido películas en esta edición del FICX superiores y con más méritos para llevarse el máximo galardón del festival. Pero esta es la grandeza del cine.

Gabriel Menéndez Piñera





sábado, 1 de diciembre de 2012

The patience stone


The patience stone


Esta película fue, sin duda, una de las mayores sorpresas en la sección oficial del pasado Festival Internacional de Cine de Gijón, ya que, aparte de llevarse el beneplácito de gran parte del público que tuvo la oportunidad de verla, fue recompensada con los siguientes galardones: Mejor actriz, Premio a la mejor película por el jurado joven y el Premio a la mejor película por el jurado Fipresci (Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica).

Esta obra es una coprodución entre Afganistán, Francia y Alemania, cuyo título original en Syngué sabour. El argumento (Golshifteh Farahani) es el siguiente: en un Afganistán en guerra una esposa tiene que cuidar de su esposo moribundo, debido a una herida en una reyerta, y de sus dos hijas pequeñas. La situación se torna absolutamente desesperada, lo cual hace que la mujer descargue dicha desesperación narrando, a su marido inconsciente, todos los secretos e insatisfaciones que se ha guardado dentro de sí toda su vida.

Todo el peso de la película lo lleva la bellísima actriz protagonista Golshifteh Farahani, la cual realiza largos soliloquios y soporta largos primeros planos durante los mismos, con una gran naturalidad. No se trata de una actriz en absoluto desconocida ya que cuenta en su currículum películas como "Red de mentiras" ("Body of lies" 2008, Ridley Scott), "A propósito de Elly" ("Darbareye Elly" 2009, Asghar Farhadi) o "Pollo con ciruelas" ("Poulet aux prunes" 2011, Vincent Paronnaud / Marjane Sartrapi). Como ya dijimos antes, su gran labor le hizo merecedora del premio a la mejor actriz en el pasado FICX.

El resto del reparto lo forman Hamid Djavadan como el marido de la protagonista, Hassina Burgan como la tía de la misma y Massi Mrowat como un soldado afgano que recala en la casa en la que yace el marido moribundo.

EL director de esta gran película es Atiq Rahimi, el cual es también el autor de la novela de éxito en la que se basa la película. Su labor es también notable, creando diferentes atmósferas a lo largo de la película según va evolucionando el personaje protagonista dentro de su semiencierro en su casa con su marido. Hay una escena que destaca por la similitud de la misma con las escenas a cámara lenta que creó con majestuosidad el director Wong Kar-Way para su obra maestra "Deseando amar" (In The mood for love, 2000). En dicha escena se ve a la protagonista arreglándose, con una luz muy ténue y acompañada de una música ligeramente similar a la utilizada por el director asiático en su película. Podéis revisar la crítica que hemos hecho de "Deseando amar" (in the mood for love) en la siguiente dirección: http://historiasdelceluloide.blogspot.com.es/2012/11/deseando-amar-in-mood-for-love.html
El guionista de este film es el veteranísimo Jean-Claude Carriere el cual colaboró con el gran director español Luis Buñuel en cuatro de sus películas, "Diario de una camarera" (1964), "Bella de día" (Belle de jour, 1967), "El discreto encanto de la burguesía" (1972) y "Ese oscuro objeto del deseo" (1977). Además, de entre su extensísima filmografía me gustaría destacar otras dos películas: "Valmont" (1989, Milos Forman) y la reciente "El artista y la modelo" (2012, Fernando Trueba). En esta ocasión firma el guión de la película a medias con el director de la misma que, como ya dijimos, es el autor de la novela original.

El título de esta película The patience stone (La piedra de la paciencia) alude a una fábula sobre una piedra mítica a la que puedes confiar todos tus secretos y preocupaciones, la cual, cuando has acabado de relatar dichos secretos, estalla liberándote de la presión que éstos ejercían sobre tu alma.

Otro aspecto destacable es que al prinicpio nos presenta una situación realmente dramática para esta mujer, ya que aparte de soportar continuos ataques y bombardeos sobre su casa, no tienen ni luz, ni agua en la misma y ni ella ni sus dos hijas tienen nada que comer. Además, en un primer momento, no hay nadie que les ayude a superar esta trágica situación, ya que como todas las mujeres árabes dependía por completo de su marido para salir adelante. Sin embargo, a medida que avanza la narración la situación se va tornando menos dura, a la vez que la protagonista libera su alma contándole a su marido secretos que, si éste estuviese sano, nunca se hubiese atrevido a revelar.

Sólo nos queda decir que os recomendamos que busquéis esta película porque realmente merece la pena disfrutar de ella, aunque me temo que no va a ser fácil poder localizarla en la mayoría de las ciudades. En Francia está previsto que se estrene en Febrero del 2013, mientras que en España será Golem la que se encargará de distribuir la película, pero de momento no disponemos de la fecha de su estreno.

Gabriel Menéndez Piñera


miércoles, 28 de noviembre de 2012

God Bless America





                                                  God Bless America

   Seguimos repasando algunas de las películas que mas han llamado nuestra atención a lo largo de este último Festival Internacional de Cine de Gijón. En este caso se trata de una de las cintas participantes en la sección Géneros Mutantes.
   "God Bless America" es una comedia "muy" negra dirigida en 2011 por Bobcat Goldthway, un polifacético personaje (actúa, dirige, compone, dobla y escribe) conocido por su papel de "Zed" en varias de las entregas de "Loca Academia de Policía" .


   Frank (Joel Murray) es un hombre al que la vida se empeña en maltratar con unos vecinos molestos, un  trabajo en un cubículo rodeado de cretinos, una exmujer que malcría a su hija y fuertes migrañas que le aquejan y obligan a pasar las noches imsomne frente al televisor "zapeando" todo tipo de "telebasura", que incluye un programa de "talentos" llamado             "American Superstarz", donde se ridiculiza a un participante que sufre una discapacidad mental. Para colmo Frank posee "cerebro", lo que le hace totalmente consciente del mundo que le rodea.

   Un día Frank es despedido acusado de acosar a una compañera de trabajo con la que tan sólo pretendía ser amable y su indiferente médico le diagnostica un tumor cerebral terminal. Su primer impulso es acabar con su miserable vida, pero viendo un reality protagonizado por una consentida y exasperante niña, decide hacer una última "buena acción" antes de morir y acabar con la vida de Chloe, que así se llama . Mientras comete dicho asesinato, Frank contará con una observadora de excepción, Roxy (Tara Lynne Barr), una compañera de escuela de la víctima que aplaudirá su hazaña y que con gran entusiasmo le instará a seguir en el "buen camino", librando al mundo de "gente tóxica". Así, juntos comienzan un viaje en coche, pistola en mano, con la intención de liberar a la humanidad de fans de "Crepúsculo", actores de "Glee", "Diablos Codys", homófobos, pederastas, fanáticos políticos conservadores y toda una "troupe" de indeseables.






    En un tono entre la comedia y el thiller, discurre esta película llena de referencias y críticas a la cultura "Pop" estadounidense, que por otra parte, bien se podría extrapolar a la española; cambiemos "Chloe" por " Belén Esteban" y "American Superstarz" por "Gran Hermano", "Operación Triunfo", "Tú si que vales" o "Sálvame" y "voila". 

"¿Por qué tener una civilización si ya no estamos interesados en ser civilizados?"
  Con una estructura y un montaje totalmente clásicos para una película de tintes claramente alternativos,"God Bless America" se impone como una respuesta original e incisiva a la sociedad actual. El guión viene de la mano del propio director y se encuentra plagado de potentes  monólogos cargados de ironía y raciocinio que nos llevan verdaderamente al terreno de los protagonistas, llegando a caricaturizar y a justificar algo que en si mismo es un acto tan reprochable como un asesinato. Así, le perdonamos pequeñas y grandes incongruencias en el desarrollo del film que chirrían bastante, sobre todo cuando nos acercamos al final.

   Una fantástica banda sonora, obra original del compositor Matt Kollar, contribuye a la cordura e ingenuidad de la que en ningún momento adolece el film. Para todo lo demás la cinta está plagada de temas del cantante Alice Cooper del que Roxy se confiesa profesa admiradora, así como temas tan distintos como "Let´s Get Away for It all"de Rosemary Cloney (para quienes no lo sepan, comentar como curiosidad que se trata de la tía del archiconocido "George" y cuya música adoro), "I´m Not Like Everybody Else" interpretada por The Kinks y también por The Chocolate Watchband, "Beat the Devil´s Tatoo" de Black Rebel Motorcycle Club  o "It´s Oh So Quiet" de Betty Hutton.


  Una extraña pareja a lo "Bonnie & Clyde" a los que director nos presenta como héroes. Sin embargo a medida que avanza el film, llama la atención cómo no duda en ir despojándolos de esos valientes atributos, dejando ver el lado débil y humano de cada uno de ellos y demostrando valores o la falta de ellos, por los que sin embargo ambos están dispuestos a matar. 

   La solvencia con la que ambos actores se desenvuelven en sus papeles  aporta al largometraje un punto tragicómico muy especial y que nos hace oscilar entre la sonora carcajada y la profunda reflexión. La frescura y jovialidad que Tara Lynne Barr infunde a Roxy se equipara a la perfección con la madurez y sobriedad de Frank, ambas personalidades se fundirán finalmente en un apoteósico final.


  Podemos encontrarla editada en DVD y BluRay , así que no perdáis la oportunidad de verla, a buen seguro os hará pasar un buen rato.


                                                                                                          Carlota García Fernández.
   

miércoles, 21 de noviembre de 2012

The sessions

The sessions

Es ésta, sin duda, una película especial, con una historia emotiva contada con mucha gracia y con unos personajes principales, a los que todos quisiéramos tener como amigos y compañeros en nuestras propias vidas.

Tras su triunfal paso por los festivales de Sundance (premio del público a la mejor película y premio al mejor reparto) y San Sebastián (Premio del público), pudimos ver esta película el pasado día 17 de Noviembre en el Festival Internacional de Cine de Gijón. Se emitió dentro del ciclo Esbilla (lo mejor de otros festivales) en una sala abarrotada por más de 300 personas en un único pase.

El argumento, basado en una historia real, es el siguiente: Mark O´Brien (John Hawkes) es un escritor y poeta el cual está enfermo de polio desde los ocho años. Esto hace que tenga que estar anclado a un pulmón de acero la mayor parte del día y que lo único que pueda mover de su cuerpo sea la cabeza. Debido a su incapacidad le encargan escribir un reportaje sobre el sexo en las personas discapacitadas, y es debido a ello, que se da cuenta que el resto de personas discapacitadas disfrutan de una vida sexual, mientras que él a sus treinta y seis años no lo ha probado en su vida. Por ello, como católico convencido, le pide consejo a su párroco el Padre Brendan (William H. Macy) el cual, pese a un recelo inicial, acabará apoyando a su feligrés más especial. Para conseguir su cometido Mark se pondrá en contacto con Cheryl (Helen Hunt), una profesional especializada en este tipo de cometidos. Sin embargo las cosas no van a resultar fáciles para ninguno de los dos.

No resulta fácil explicar la magia de la película, quizá ésta sea el mostrarnos una temática inusual como es el sexo de los discapacitados, bajo una historia trágica, pero a la vez romántica y con un tono humorístico sensacional. A ello hay que sumar unos personajes de los que se visten por los pies, interpretados por un elenco en estado de gracia y unos diálogos afilados como en los mejores tiempos del screwball.

Centrándonos en el reparto hay que decir que el mayor mérito se lo lleva John Hawkes como protagonista del film, el cual le da una gran personalidad a este Mark O´Brien que es un prodigio de simpatía, a pesar de su situación y que nos da mucho en que pensar una vez salimos de la sala. Al lado de John Hawkes hay que poner a una Helen Hunt a la que echábamos mucho de menos verla en un papel de carácter como es esta Cheryl que nos muestra a una mujer con las cosas muy claras y que sin embargo se verá sorprendida por la maravillosa personalidad de su cliente. Junto a ellos está el actor americano roba escenas por excelencia del cine actual, el señor William H.Macy, el cual nos vuelve a mostrar su talento para crear personajes simpáticos para el público. Sin embargo no sólo los tres actores principales están estupendos, sino que los secundarios que forman la cuadrilla de enfermeros de Mark O´Brien destacan igualmente. Sobre ellos yo destacaría la labor de Moon Bloodgood, en el papel de Vera, ya que aguanta perfectamente el tipo rodeada de los tres actores principales, lo cual no es fácil ni mucho menos.


El director es el Norteamericano Ben Levin, el cual es el encargado también del maravilloso guión de la película. Si bien su labor como director no es especialmente resaltable (salvo por la dirección de actores), su labor como guionista en este film es de los que merecen premios, siendo una de las razones por la que esta película es del agrado del gran público. En este guión destacan (como ya mencioné anteriormente) los diálogos, cargados de humor y de réplicas acertadísimas entre los personajes.

Así mismo es una gozada ver como se intercalan momentos que son claramente de ficción cinematográfica,con aspectos reales de la vida de Mark O´Brien, como sus graves problemas de salud o los poemas que iba escribiendo según iba avanzando en su objetivo de llegar a la madurez sexual.

Para acabar, creo que es una película altamente recomendable para todo el mundo, especialmente para aquellos que tengan a su cargo a una persona joven con algún tipo de discapacidad física. 



En España tiene previsto estrenarse en salas comerciales el día 21 de Diciembre, esperemos que llegue a todas las provincias y no se quede únicamente en un estreno en las cuatro principales ciudades.

Gabriel  Menéndez Piñera



viernes, 16 de noviembre de 2012

Beyond the hills

Beyond the hills


El 50 Festival Internacional de Cine de Gijón se inauguró el 16 de Noviembre de 2012 con esta película Rumana, la cual ya obtuvo en el pasado Festival de Cannes el premio al mejor guión y a la mejor actriz ex-aequo para sus dos protagonistas. El título original de la misma es "Dupa Dealuri"

El argumento es el siguiente, Voichita es una joven monja que vive en una comunidad ortodoxa rumana muy estricta y que recibe la visita de Alina, su mejor amiga, que viene desde Alemania con la intención de que se vaya a vivir con ella. Sin embargo, Voichita no está dispuesta a abandonar la vida que lleva y con la que ha encontrado el hogar que ninguna de los dos tuvo.

Voichita está interpretada por la actriz Cosmina Stratan, el papel de Alina lo realiza Cristina Flutur y el del sacerdote de la congregación por el actor Valeriu Andriuta. Todos ellos están a un gran nivel en sus respectivos papeles, complicados todos ellos, dando gran parte del crudo realismo que tiene la película.

El director de la cinta es el rumano Cristian Mungiu, el cual con su anterior película "4 meses, 3 semanas y 2 días" ("4 luni, 3 saptamini si 2 zile", 2007) nos había cautivado con el relato de dos jóvenes que, en la Rumanía comunista buscan a alguien que le practique un aborto a una de ellas. Sin embargo, en esta ocasión, no nos ha acabado de llegar la película, debido quizás a su tramo intermedio, demasiado largo, farragoso y repetitivo. La película en general está bien, es seca, directa, cruda y sin ningún respiro para el espectador. Pero es demasiado larga, le sobran unos 20 minutos de esa zona intermedia en el que el director se explaya demasiado mostrándonos la vida (si a eso se le puede llamar vida) en la comunidad ortodoxa y como va transformándose la relación entre las dos amigas.


El guión es del propio director, el cual adapta una novela de Tatiana Niculescu que  está basada en hechos reales. Quizá por eso el director rueda la película con un tono documental en el que la cámara no se mueve en los planos generales de interior, y cuando sigue a un personaje por el exterior, lo hace cámara en mano como si fuese un reportero de televisión cubriendo un reportaje. 

La película nos habla de como la amistad y el amor entre dos personas se ve alterado por circunstancias ajenas a él, como la religión o la necesidad de verse aceptado en un grupo cerrado. Al final, muchas veces, estas circunstancias son tan fuertes que acaban con cualquier cosa que se les ponga por delante. Es importante resaltar que las dos mujeres protagonistas nunca han tenido familia, hogar ni nada que se le parezca.

Un aspecto interesante es el hecho de mostrarnos como viven esas comunidades ortodoxas radicales en Rumanía y su estricta forma de vivir la religión, de forma que para ellos prácticamente cualquier cosa es pecado.

La fotografía es de Oleg Mutu, en la cual predominan los tonos grises en las escenas en el exterior acorde con el tono de la película y de las situaciones que se nos muestran en la misma. Sin embargo en las escenas de interior la luz se hace más viva y cálida resaltándonos la seguridad que da el vivir dentro de los muros de la comunidad religiosa, a pesar de la rigidez de su forma de vida.

En definitiva, es una buena película, la cual podía haber sido bastante mejor si se hubiese recortado parte de su largo metraje (dura 150 minutos). 

Para los que estéis interesados en verla, se proyecta hoy sábado 17 a las 22.00 en los Cines Centro y el lunes 19 a las 20.00 en Gijón Sur.

Gabriel Menéndez Piñera



domingo, 4 de noviembre de 2012

Deseando Amar (In the mood for love)


Deseando amar (In the mood for love)


Comenzábamos un nuevo siglo (y milenio) allá por el año 2000 y alguién desde el lejano oriente nos vino a alegrar este primer año de una nueva era con una película realmente especial. Ese alguien, era el director hongkonés (aunque nacido en Shangai) Wong Kar-Wai y la película era "Deseando amar" (In the mood for love).

Es difícil describir con palabras la belleza de esta película en particular. Se trata de  una película de miradas que hablan, de detalles que van haciendo avanzar la trama, de música que te pone un nudo en la garganta, de imágenes en camara lenta que te reconcilian con la vida. Es, sencillamente, una grandiosa película.

El argumento es el siguiente: en el Hong-Kong de 1962 dos matrimonios (los señores Chow y los señores Chan) se van a vivir uno al lado del otro en apartamentos en los que se alquilan habitaciones. A las pocas semanas, el señor Chow y la señora Chan se dan cuenta que sus respectivas parejas son amantes el uno del otro. Por ello, se empiezan a ver a la salida del trabajo para reconfortarse mutuamente, naciendo una relación muy especial entre ellos.
El guión es del propio director, y en él se aprecian los recuerdos de su infancia, especialmente en las diferentes canciones que aparecen durante el metraje, así como la referencia, que se hace varias veces durante la película de haber ido al cine, cosa que Wong Kar-Wai hacía con asiduidad durante su infancia, la cual coincide con la época en que esta ambientada la trama.

El trabajo del director es realmente majestuoso, especialmente en algunos aspectos. La colocación de la cámara en las tomas en las que ésta se mantiene fija es practicamente perfecta, y siempre dando la impresión al espectador de que estamos escondidos detrás de algo viendo lo que sucede en pantalla, para ello coloca algún objeto en primer plano a un lado de la misma, que pudiese servir para ocultar al que estuviese observando las diferentes escenas. En las tomas en las que la cámara se mueve, ésta se desplaza lentamente a lo largo de  los diferentes encuadres de una forma no lineal, dando una estilización excepcional a ésta magnífica obra. Esto destaca especialmente en las tomas que se producen a cámara lenta, acompañadas por la pieza "Yumeji´s theme" de Shigeri Umebayashi, las cuales van separando la narración en diferentes tramos.

Otras grandes películas de Wong Kar-Way son : "Days of being wild" (1991), "Chunking Express" (1994), "Happy together" (1997), "2046" (2004) y "My blueberry nights" (2007). Precisamente esta película formaría una especie de trilogía con "Days of being wild" y "2046".

Precisamente es la música otro de los apartados más destacados. El tema principal de la banda sonora es el que me acabo de referir en el párrafo anterior, el cual es una adaptación de un tema que salía en la película "Yumeji" dirigida por Seijun Suzuki. También aparecen tres composiciones de Michael Galasso: "Angkor Wat theme", "ITMFL" y "Casanova / flute" y así mismo suenan durante la película tres canciones interpretadas en español por Nat King Cole: "Aquellos ojos verdes", "Te quiero, dijiste" y "Quizás, quizás, quizás".
Pero la música también está relacionada con el título de la película en sus diferentes idiomas, ya que el título original en chino es "Dut yeung nin wa", el cual es el tíulo de una canción china que aparecía en una película de dicho país de 1946. Así mismo el título en inglés "In the mood for love", proviene de una canción de Bryan Ferry, la cual iba en un principio a aparecer en el film, llegando a sonar en el primer trailer que se hizo. Sin embargo finalmente se descartó la utilización de está canción en la banda sonora, aunque sí quedó como título en inglés.

La dirección artística estuvo a cargo de Christopher Doyle y de Ping Bing Lee, los cuales lograron escenas de una belleza monumental y que, junto al trabajo del director, hacen que esta obra tenga momentos de una perfección formal y técnica absoluta.

Otro de los aspectos que más destacan, es el del vestuario femenino. La relación de trajes con los que aparece Maggie Cheung en la película levanta admiración en todas las personas que conozco que han podido disfrutar de ella. Trajes estampados, con un colorido excepcional y muy entallados, que realmente llaman la atención al espectador (y yo me considero un absoluto y total ignorante en cuanto a la moda femenina, esta parte debería escribirla mi compañera Carla).

Uno de los detalles más originales de la película es el hecho de que a los dos cónyuges de los protagonistas nunca se les ve la cara, apareciendo siempre de espaldas a la cámara o manteniendo diálogos con los otros actores fuera de plano. Esto hace que nuestra afinidad con los protagonistas sea aún mayor, ya que al ocultársenos el rostro de estos dos personajes tan importantes para la trama, nos pongamos más en situación de sentir afinidad por las personas que han sido engañadas por sus parejas respectivas.

Quiero acabar esta reseña con otro dato, en la encuesta que la revista "Sight and sound" realizó este año 2012 para saber cuales eran las mejores películas de la historia quedó en el puesto número 24, siendo éste,  el mejor conseguido por una película de la década del 2000 al 2010.

En cuanto a la posibilidad de adquirir la película, ahora mismo es bastante difícil, ya que la edición en dvd está descatalogada en España y de momento no hay fecha de lanzamiento para el Blu-ray. De todas formas hay una edición internacional (con doblaje y subtítulos en español) que se puede conseguir por internet.

En definitiva, se trata de una grandísima película (en mi opinión, la mejor de este siglo XXI) que tiene múltiples lecturas que se van añadiendo con cada nuevo visionado, y que como dijo un famoso crítico de cine español (sí, ese que estáis pensando) en su momento: "preciosa película, maravillosa...la historia de amor más triste del mundo".


Gabriel Menéndez Piñera